COMPRAR MARCAS BLANCAS, CAMBIAR LA LUZ, LA TELEFONÍA Y LOS SEGUROS PUEDE SUPONER UN AHORRO DE MÁS DE DOS MIL EUROS AL AÑO


Irache ha comprobado que las marcas blancas pueden suponer un ahorro del 44% en la cesta de la compra. Según los contratos, se puede ahorrar en luz casi trescientos euros y en seguros, quinientos, entre otras pautas para disminuir el gasto de los hogares.

Estudio
Comprar marcas blancas y cambiar la luz, la telefonía y los seguros de algunos hogares puede reducir su gasto anual más de dos mil euros
Irache propone, además de estas medidas, revisar las comisiones bancarias, un uso eficiente del coche o comprar la ropa en rebajas
La Asociación de Consumidores de Navarra Irache propone una serie de medidas que pueden ayudar a las familias a disminuir los gastos de cara al año que comienza. Se ha calculado que, en el mejor de los casos, se podrían conseguir ahorros superiores a los dos mil euros si bien hay que tener en cuenta que son pautas generales, cuya validez y eficacia depende exclusivamente de las circunstancias concretas de cada hogar.
Marcas blancas. Según un reciente estudio de Irache, adquirir productos de marca blanca en la cesta de la compra puede suponer un ahorro del 44%. Esto disminuiría el gasto anual en 1.822 euros, basándonos en el último dato en gasto de alimentación por hogar publicado por el Instituto Nacional de Estadística. El ahorro es generalizado, como ha podido comprobar esta Asociación, ya que en las tres superficies analizadas el ahorro con la marca blanca era del 43%, 42% y 48%.
La luz. Otro factor en el que se puede ahorrar es en el recibo eléctrico, un gasto que puede acercarse a los quinientos euros al año. En primer lugar, puede convenir revisar la factura eléctrica y asegurarse de que su contrato es el que mejor se adecúa a su consumo. En este sentido, hay contratos que incluyen servicios de mantenimiento, urgencias o protección de pagos que no son siempre imprescindibles y que pueden suponer un sobrecoste cercano a los cien euros al año, por ejemplo. Otro factor es asegurarse de que no se tiene contratada una potencia mayor a la necesaria para el consumo habitual. Se puede contemplar la posibilidad de contratar una tarifa con discriminación horaria y agrupar el consumo para gastar menos. Los pensionistas, familias numerosas, con todos sus miembros en desempleo o los hogares con una potencia inferior a 3 kilovatios pueden solicitar el bono social. La diferencia entre las tarifas puede suponer un ahorro de unos 180 euros al año.
En cuanto al gasto energético, también se puede tratar de usar los electrodomésticos de una forma más adecuada a las necesidades reales y moderar el uso de calefacción ajustándolo a un confort más razonable y asegurándose del buen funcionamiento de radiadores y calderas.
Los seguros. Las pólizas contratadas también suponen un gasto considerable. En muchos casos, los consumidores ignoran las condiciones o coberturas que contienen sus seguros.  Pueden estar pagando por el seguro del coche y la póliza del hogar más de mil euros al año, por poner un ejemplo. En muchas ocasiones, valorar simplemente si es necesario tener el coche asegurado a todo riesgo o vale con tenerlo a terceros o revisar que las coberturas del seguro del hogar no dupliquen las de la comunidad puede suponer un ahorro de más de quinientos euros. En este sentido, un cambio de compañía puede suponer mejoras económicas, una práctica que ya ha llevado a cabo el 22% de los navarros en los dos últimos años, según una encuesta de la Asociación. También se puede reducir notablemente el gasto valorando la posibilidad de dar de baja otros seguros, como los de salud. En cualquier caso, lo más importante es que el consumidor conozca los servicios por los que está pagando.
El coche. Supone uno de los mayores gastos familiares. A la gasolina hay que unirle la ITV, el mantenimiento del vehículo y los impuestos -sin contar con el seguro, ya mencionado anteriormente-. Se calcula que el gasto que supone el vehículo al año puede rondar como término medio los dos mil euros, un coste que va subiendo conforme se encarece el combustible: según datos del Ministerio de Industria, el litro de gasolina ha pasado de costar en diciembre de 2009 1,063 euros el litro a situarse en 1,392 euros en noviembre del pasado año, lo que supondría, para un turismo con consumo de 6 litros a los cien kilómetros y que recorriese 15.000 kilómetros al año, un encarecimiento de 296 euros al año, que serían de 337 en el caso de un vehículo de gasóleo.
Para reducir el gasto, puede ayudar una conducción más eficiente -velocidad adecuada y uniforme, marchas largas, correcta presión de los neumáticos…-. Hay estudios que indican que puede suponer un ahorro de más de trescientos euros si se recorre más de 20.000 kilómetros al año. Por su parte, el mantenimiento del coche puede suponer un gasto aproximado de 600 euros al año. Por ello, es importante, conocer el estado del vehículo y elegir talleres donde la calidad y el precio sean satisfactorios. El servicio oficial de marca es una opción más, pero no la única, a no ser que se quieran cubrir problemas que estén en garantía. De hecho, un estudio de Irache indica que la mano de obra de los talleres independientes es, de media, un 30% más barata que la de los servicios oficiales, aunque estos últimos ofrecen cada vez de forma más habitual servicios añadidos y ofertas.
Ropa. Según los últimos datos del INE, cada hogar gasta 1.404 euros al año en ropa y calzado. Para reducir el gasto, un primer paso es repasar el armario y decidir qué ropa es necesario comprar realmente. A partir de ahí, una opción interesante puede ser esperar a las rebajas, donde se encuentran descuentos de hasta el 70%. En todo momento, también conviene visitar distintos comercios y comparar precios. Otra alternativa es buscar renovar el vestuario en tiendas de segunda mano o ‘outlet’, donde se suelen encontrar precios más asequibles.
Gastos bancarios. Los ciudadanos pagamos cada vez más en comisiones bancarias. Los últimos análisis indican que, por ejemplo,  mantener una cuenta ha pasado desde los 36 hasta los 55 euros anuales, tener una tarjeta de débito valía 13 euros y ahora 24; y una tarjeta de crédito ha pasado de 27 euros a 40, por poner unos ejemplos.
Por ello, es recomendable revisar las cuentas y tarjetas bancarias para ver el gasto añadido que nos suponen al año. En ocasiones, hay tarjetas que ni siquiera usamos pero por las que estamos pagando comisión, también pasa con cuentas que no utilizamos u otros productos. Junto a ello, el consumidor, si considera que las comisiones son excesivas, puede negociar con el banco para que se las rebajen o valorar la posibilidad de cambiar de entidad.
Telefonía. Actualmente es muy habitual que muchos hogares cuenten con servicio de ADSL y telefonía fija además de varias líneas móviles. Estos servicios pueden suponer un gasto considerable, que en algunos casos puede acercarse a los cien euros al mes. Sin embargo, calcular los gastos y comparar la multitud de ofertas en el mercado puede hacer posible un ahorro superior a los 350 euros anuales.
En cualquier caso, lo más importante es conocer las condiciones de contratación -es conveniente conservarlas en papel- y confirmar que el precio pactado incluye todos los servicios ofrecidos. Asimismo, conviene asegurarse de que no hay que pagar ninguna penalización si queremos cambiar de compañía.
En cuanto a la línea fija, los pensionistas con bajos ingresos pueden solicitar el abono social, que puede suponer un ahorro mensual de unos catorce euros.