CURSO EN UNA ACADEMIA POR 2.000 EUROS


Una persona acudió a una academia porque había oído una promoción en la que ésta ofrecía cursos de muchas especialidades. Allí le convencieron para contratar un curso de “mantenimiento” en el que se incluía material didáctico, equipo informático así como la preparación necesaria en un curso con una duración de hasta quince meses. Para pagar el curso, que valía 1.980 euros, firmó un contrato de financiación con un banco.Sin embargo, pronto se dio cuenta que no había contratado lo que él creía y por otro lado, cuando acudió a las primeras clases se dio cuenta de que el curso no consistía en lo que le habían prometido. Acudió a Irache, desde donde se llegó a un acuerdo por el que el asociado sólo tuvo