DOS DE CADA TRES NAVARROS NO SABEN SI TIENEN LA LUZ CONTRATADA EN EL MERCADO REGULADO O LIBRE


El 67% de los navarros no sabe si su contrato de luz pertenece al mercado regulado o fue suscrito con su compañía dentro del mercado libre, según indica una encuesta encargada a Cíes por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache.

De las personas que sí saben la respuesta, un 17% tiene una tarifa de mercado libre y un 16% de precio voluntario al pequeño consumidor.

En el mercado libre, las condiciones las marca el contrato suscrito

Es muy significativo que buena parte de los consumidores no sepan qué tipo de contrato de luz tienen. En el mercado regulado, los precios de la energía son públicos mientras que en el mercado libre el precio y las condiciones las marcan lo pactado libremente entre empresa y consumidor. Por ello, antes de firmar cualquier contrato, es fundamental pedir todas las condiciones por escrito y estudiarlas detenidamente.

En la factura se puede ver si el contrato es libre o regulado

Desde la liberalización del mercado de la luz, en 2009, los consumidores pueden suscribir contratos libres con las comercializadoras. Si no lo hacen, continúan en la tarifa regulada. Si es así, en el nombre de la compañía, situado en la parte superior del recibo, debe constar que es “comercializador de referencia” y en “Datos del contrato” -aparatado situado más abajo-  tiene que señalar que el tipo de contrato es PVPC (Precio Voluntario al Pequeño Consumidor). Si, por el contrario la tarifa es del mercado libre, en la parte superior de la factura constará el nombre de la empresa pero no pondrá “comercializador de referencia” y en datos del contrato pondrá que el tipo de contrato es “en mercado libre”.

Muchos consumidores no saben que ya se han pasado al mercado libre

Sin embargo, hay muchos consumidores, sobre todo los que han suscrito los contratos con comerciales que han acudido a su domicilio, que ni siquiera saben que se han pasado al mercado libre o que, aun conociendo esto, no saben las condiciones que han acordado con la compañía de la que ahora son clientes.
Otras personas han acudido a la Asociación porque al acudir a un punto de información de su compañía eléctrica y querer pasarse del mercado libre al regulado, han tenido dificultades para hacerlo.

Diferencias de hasta trescientos euros al año, según contrato

Hay que tener en cuenta que la diferencia del coste anual del gasto eléctrico para un hogar medio según la oferta que tenga contratada puede llegar hasta los trescientos euros.
De hecho, muchos asociados acuden a Irache porque creen que las facturas eléctricas son demasiado caras. En este sentido, lo primero que hay que hacer es localizar el contrato y fijarse en que los precios acordados por consumo de energía y por potencia se han aplicado correctamente.

Inclusión servicios adicionales, que pueden costar cien euros al año

Además del precio por potencia y por consumo de energía, otra cuestión que aumenta el coste en los contratos del mercado libre es la inclusión de servicios adicionales. Se trata de servicios de mantenimiento, de urgencias o de protección de datos, por ejemplo. El comercial los incluye en el paquete ofrecido y, aunque el cliente no siempre los necesita, puede que le supongan encarecimientos de la factura de más de cien euros al año, un encarecimiento que el consumidor con mucha frecuencia no comprende porque ni tan siquiera sabe que ha contratado estos servicios.
Además de todo ello, cuando algunos consumidores solicitan la baja del suministro de energía, no se les cancelan, por el contrario, los servicios adicionales y se les siguen facturando, ya que la compañía considera que son contratos independientes.

Estudiar los descuentos, que suelen afectar a una pequeña parte del recibo

Es importante que el posible cliente estudie detenidamente los descuentos que se promocionan, ya que habitualmente afectan sólo a un concepto a facturar, como el consumo o la potencia, representan sólo una parte del recibo y, además suelen ofrecerse con la obligación de contratar algún servicio adicional que, como se ha indicado, puede superar cien euros al año. Por ello, lo más importante es que el consumidor valore el coste global de la contratación y los servicios que va a obtener por este precio.
Hay personas que acuden a Irache porque dicen que no se ha producido la lectura del consumo o ésta no es correcta. En principio, la facturación es bimestral y debe corresponder a una lectura real del consumo, a no ser que se pacte otra manera. A las personas que ya cuentan con contador ‘inteligente’ se les puede facturar la luz en función del precio de la energía, que va cambiando cada hora según la demanda mayorista. Si el consumidor considera que hay un error en el contador, puede solicitar la verificación a la Administración.

Estudiar las necesidades de potencia de la vivienda

La potencia marca la energía máxima que necesita un hogar en un momento dado. Pero hay muchos hogares que tienen contratada una potencia mayor de la necesaria, lo que sube el coste de la factura. Por ello, es muy conveniente saber qué electrodomésticos se ponen en funcionamiento a la vez y qué potencia se necesita -e incluso adecuar el consumo- para contratar la potencia que realmente haga falta y no pagar de más por ello.
De hecho, cuanto más claro tenga el consumidor sus necesidades y cuanta más información previa tenga, contará con más garantías para firmar un contrato adecuado a sus necesidades.

Es necesario un esfuerzo por una información más clara y transparente


Es evidente, como muestra el hecho de que el 67% de los navarros no sepa si tiene contrato regulado o libre, que el funcionamiento del sector eléctrico no resulta sencillo de entender para la ciudadanía. Por ello, se requiere un esfuerzo mayor, tanto por parte de las compañías que ofrecen el servicio como de los consumidores, para ofrecer y exigir, en cada caso, toda la información necesaria, de forma transparente y comprensible para el ciudadano de a pie y conseguir, de esta manera, un consumo más consciente y responsable en esta materia.