IRACHE DENUNCIA COBROS POR PROBLEMAS DE TELEFONOS EN GARANTIA


La Asociación de Consumidores de Navarra Irache denuncia los obstáculos que las operadoras telefónicas ponen para cubrir reparaciones de móviles en garantía. Prácticamente todos los días acuden a la Asociación personas a las que se les ha averiado el móvil en periodo de garantía y al que el vendedor quiere cobrar la reparación. Los pagos de estos trabajos pueden superar los trescientos euros.

Con el aumento de ventas de teléfonos móviles, la reparación de los terminales ha ido adquiriendo cada vez más importancia. Las grandes compañías de telefonía -que en muchas ocasiones venden terminales con ofertas sujetas a permanencia- repararon el año pasado más de dos millones de teléfonos en sus servicios técnicos oficiales.

Dos años de garantía

Al igual que otros bienes de consumo, los teléfonos nuevos tienen dos años de garantía, en los que el vendedor debería hacerse cargo de forma gratuita de cualquier desperfecto que surja en este tiempo. Sólo se puede negar a cubrir la reparación si es que el daño del aparato ha sido debido a un mal uso del cliente. En los primeros seis meses, se presupone que la avería ya existía en el momento de la venta.
Sin embargo, es demasiado habitual que el vendedor -ya sea una operadora telefónica o el propio fabricante- niegue su responsabilidad y obligue al consumidor a pagar la reparación. Las prácticas para hacerlo son variadas.

Dicen que han golpeado o mojado el móvil

En la mayor parte de los casos, el servicio técnico informa de que el mal funcionamiento del terminal ha sido provocado por un mal uso del cliente, ya sea un golpe o mojar el aparato, por poner dos ejemplos habituales, aunque en muchas ocasiones el consumidor asegura que no ha sido así. Aun así, se le recuerda al cliente que para reparar el terminal, tendrá que pagar el coste de la reparación, que puede superar los trescientos euros.

El consumidor, desprotegido

En estos casos, el consumidor está muy desprotegido ya que, o bien paga la reparación, o bien continuará con el móvil estropeado. La única opción que tiene es rebatir el dictamen del servicio técnico con otro informe pericial. En ocasiones, ni de esta manera la compañía accede a costear la reparación y al consumidor no le queda otra vía que la reclamación vía judicial.
Debido a esta actuación abusiva, el consumidor se ve en ocasiones avocado a pagar una reparación que debía cubrir la empresa. Por suerte, otras veces basta con que se reclame la garantía desde Irache para que la operadora acepte cubrir el arreglo del móvil.

Le devuelven el móvil con daños que no tenía

En ocasiones, las prácticas de las telefónicas han sido aún más lesivas para el consumidor. Así, ha habido varios consumidores a los que, tras dejar el móvil para reparar, se les ha devuelto con daños que antes no tenía, como pantallas rotas o clavijas de carga dañadas. Sin embargo, la compañía ha negado cualquier responsabilidad sobre estos desperfectos.
Le cobran el arreglo en la siguiente factura telefónica
Otra práctica abusiva ha sido reparar el móvil pasándole el cobro del trabajo en la siguiente factura telefónica del consumidor. De esta manera, si el consumidor se niega a pagar el recibo en el que va incluida la avería -y que debido a ello ha podido subir, por ejemplo, 150 euros-, se arriesga a que la compañía le corte la línea y se quede sin teléfono.

Móviles acuáticos que al mojarse se estropean

Otra modalidad que están dando problemas frecuentes son los móviles acuáticos, que se venden por la resistencia especial que tienen al agua. Sin embargo, ya son varios los consumidores que han acudido a la Asociación porque, tras bañarse en la piscina o ducharse con él, se les ha averiado. Al llevarlo al vendedor, el servicio técnico les obliga a pagar a ellos el arreglo porque dice que no han colocado debidamente las tapas de protección.

Es importante conservar la orden de reparación

En cualquier caso, es muy importante que el consumidor, si entrega su teléfono móvil para que sea reparado, pida en la tienda y conserve la orden de reparación. En ella debe constar la entrega del aparato en cuestión, los datos del cliente, la fecha de entrega así como la avería o desperfecto que tiene el terminal. Con este documento, queda patente el tiempo de reparación y se puede evitar que el servicio técnico achaque al consumidor nuevos daños.
Además, si al consumidor le quieren cobrar el aparato y él no está conforme, es conveniente que, al recogerlo, haga constar en una hoja de reclamaciones su queja. Tras ello, lo mejor es acudir a su asociación de consumidores para que se haga cargo del tema.
En cualquier caso, si el vendedor no cubre la reparación, sólo podría llevarla a cabo si el consumidor aceptase el coste que ésta supondría.