IRACHE EXIGE UNA RAPIDA SOLUCION AL CONFLICTO DE EXAMINADORES DE AUTOESCUELAS


La Asociación de Consumidores de Navarra Irache exige una rápida solución al conflicto de examinadores de autoescuelas. Por eso, se ha dirigido a la Dirección General de Tráfico para requerirle que consiga una salida para acabar con la huelga, que se puede prolongar hasta el 31 de julio, en los meses de mayor demanda por los alumnos, ya que muchos de ellos  son estudiantes que aprovechan los meses de verano para conseguir el carné de conducir.
Decenas de reclamaciones

Irache ya ha recibido decenas de reclamaciones por parte de alumnos de autoescuela que han visto cómo se ha retrasado el examen y han tenido que pagar más clases prácticas por este retraso.
La Asociación considera que es deber de la Administración garantizar un buen funcionamiento de los exámenes de conducción. Hasta entonces debe articular medidas extraordinarias para paliar los daños que esta situación está provocando a los consumidores que pretenden obtener el permiso de conducir.

Retrasos en los últimos meses por la escasez de plantilla

La escasez de plantilla ya ha producido en los últimos meses retrasos en los exámenes prácticos para conseguir el carné de conducir, unas demoras que se van a acentuar ahora con la huelga de los examinadores.

Retrasos de más de un mes para el examen

Esto ha supuesto que muchas personas hayan realizado y pagado sus clases prácticas hasta estar preparados para superar la prueba con el examinador pero no hayan podido presentarse hasta más de un mes después. Por ello, han tenido que pagar nuevas clases prácticas antes del examen, clases que de no haberse dado este problema no hubiesen hecho falta. Además, en ocasiones, debido al colapso producido, las clases sólo se pueden efectuar de forma muy espaciada, lo que merma la preparación para afrontar el examen.

Aumento de posibilidades se suspender la prueba

En otros casos, los alumnos consideran que esta situación ha provocado la pérdida de la destreza necesaria para superar la prueba, por lo que han suspendido y ahora tienen que pagar nuevas clases prácticas. El precio de la clase práctica está en torno a 40 euros por lo que si alguien tiene que hacer, por ejemplo, diez clases más para presentarse a su examen, le supondrá 400 euros de sobre coste.
Además de las clases prácticas adicionales a pagar, si el alumno suspende por segunda vez, se ve obligado a pagar nuevamente las tasas de tráfico y la gestión del expediente, puede que tenga que poner unos 180 euros más.

Les frustran las vacaciones

Junto a este tipo de casos se dan otros perjuicios añadidos, como por ejemplos el de personas que llevan esperando dos meses para examinarse para la licencia de vehículos de más de 700 kilos pero, al no haber examinadores y retrasarse el examen, no podrán ahora irse de vacaciones con la caravana, tal y como habían programado.
Por todo ello, Irache va a dirigirse a la DGT para instarle a que solucione cuanto antes este conflicto, que supone graves perjuicios para los alumnos de autoescuelas, que ninguna  responsabilidad tienen sobre el funcionamiento de la Administración.