LE TASAN EN 1.500 EL COCHE Y LUEGO LE PIDEN 1.000


Una persona acudió a un concesionario para informarse sobre los nuevos modelos, puesto que tenía intención de comprarse un coche nuevo.  Al interesarse por la oferta de un turismo, explicó que actualmente poseía un vehículo de más de diez años de antigüedad, por lo que quería saber si podía conseguir un descuento económico al entregarlo en la casa automovilística. Un empleado del concesionario le pidió las llaves del coche viejo y diez minutos más tarde volvió. Tasó el vehículo en 1.500 euros.
Nuestra asociada aceptó las condiciones de la venta, incluido el descuento efectuado por el vehículo viejo. Una vez firmada la venta, días después, contactaron con la compradora para informarle que había habido una “sobrevaloración” del vehículo entregado y solicitarle la devolución de mil euros. La consumidora acudió a Irache desde donde se contestó que la tasación efectuada era responsabilidad de la empresa, por lo que la afectada no tenía ninguna