LE VENDEN EL MOTOR COMO NUEVO


Una vivienda unifamiliar contaba con un garaje particular, cuya puerta no se abría correctamente por un problema en el motor de funcionamiento. El afectado llevó el aparato para que lo reparasen. Sin embargo, no se arreglaba del todo y decidió optar por adquirir uno nuevo. Poco tiempo después, el nuevo motor comenzó a funcionar defectuosamente y, como estaba dentro del periodo de garantía, solicitó que le entregasen uno nuevo. Al llegar a su casa, se fijó en una marca que tenía el motor que le habían entregado y se dio cuenta de que se trataba del primero que había entregado para que fuese arreglado. Desde el comercio, lo negaron y le dijeron que ya lo habían vendido a otro particular. Desde Irache se solicitó la devolución del motor o, en su defecto, una compensación económica. Finalmente, desde la comercial le devolvieron doscientos euros.