MIL EUROS EN LA DIRECCION GENERAL DE SEGUROS


Una joven iba a realizar el viaje de estudios con el resto de compañeros de carrera pero el día antes de salir enfermó y, con malestar y fiebre alta, acudió al Servicio de Urgencias. Al día siguiente, aún con los síntomas, acudió al Centro de Salud donde el médico aconsejó a la paciente que no realizase el viaje porque requería “reposo domiciliario”. La madre de la joven reclamó a la compañía el pago de 1.105 euros por el seguro de anulación del viaje que había contratado. Sin embargo, la compañía se negó porque de acuerdo con la póliza tenía que constar en el informe médico la expresión “hospitalización o necesidad de guardar cama”. Aunque desde Irache se explicó que el propio médico indicó la imposibilidad de realizar el viaje, la aseguradora no cedió. Se acudió a la Dirección General de Seguros, que recomendó la aportación de un nuevo informe médico. Finalmente, un profesional sanitario incluyó la palabra “cama” en el diagnóstico de la joven y la compañía pagó los 1.105 euros del seguro de anulación.