TROPEZÓN CON RESPIRADERO


Nuestra socia tropezó en la calle con un respiradero de un garaje y como consecuencia de la caída sufrió una fractura en el brazo izquierdo, lo que le supuso varios meses de recuperación. La rejilla que produjo la caída estaba cuatro centímetros elevada de la acera por lo que se reclamó una indemnización de 18.000 euros al ayuntamiento de la localidad por los daños físicos ocasionados. Ante la negativa de esta institución se acudió al Tribunal Administrativo de Navarra, que estimó parcialmente el recurso y repartió la responsabilidad a partes iguales entre ayuntamiento y ciudadana, a la que se indemnizó con 9.000 euros, considerando a ambos responsables a partes iguales del suceso.